Por David Ramírez

Lo siento, podría estar equivocado, pero por más gloria deportiva que le haya dado un munícipe a Barahona jamás debe ser pensionado en el ayuntamiento de la ciudad percibiendo más dinero que un obrero que trabajó 30 años en esa institución.

Por eso siempre me he opuesto a las fiestas de pensiones de RD$ 35,000 y hasta RD$ 100,00 que cada año otorgan por populismo los gobiernos de turno con ciudadanos que nunca trabajaron en el Estado, llámese locutores o periodistas.

No me opongo a las pensiones, me opongo al desorden y privilegios, a que una enfermera que trabajó por 30 años salvando vidas en los hospitales, el Estado la pensione con menos de RD$ 7,000 pesos, mientras que a un locutor o periodista que trabajaron por 20 o 30 años para una radiodifusora privada o un medio de comunicación social, lo pensionen con mucho más dinero.

La gloria deportiva de Barahona Micho Vólquez, merecía una pensión, pero no con más dinero que lo que ahora recibe un pobre infeliz obrero pensionado del ayuntamiento, dinero de la pensión que no le alcanza ni para alimentarse o comprar las medicinas.

En el Estado o las instituciones autónomas, como los cabildos, no debe haber pensiones privilegiadas, las pensiones deben ser justas para todos.