Articulo publicado el 30 de septiembre del 2010

Por David Ramírez

El año pasado un barahonero, residente en Santo Domingo por muchos años, me preguntó cómo era posible que teniendo la provincia un índice tal alto de desempleados las autoridades no le prestaran atención a un pastor y "líder comunitario" que protestaba en las calles para que se instalara un astillero en uno de los puertos,lo consideraba un crimen ya que ésta sería una de las soluciones para mitigar un poco el desempleo en la ciudad.

Pero eso no es todo, recientemente un ilustre barahonero, residente en Nueva York,vino a pasar unas cortas vacaciones en su pueblo natal, cuando regresó a la gran urbe contó a sus compueblanos que durante su estadía la ciudad estuvo 5 días sin agua potable y ninguna de sus 12 estaciones de radio (según él) dio cuenta de esta situación.

Ambos casos para mí tienen un denominador común: la manipulación y el silencio.

Lo que contó este ilustre barahonero residente en Nueva York sobre el silencio de los medios radiales no me extraña en absoluto, pasa muy a menudo en esta ciudad, pero sobre el astillero de la empresa M%D, la manipulación que se hace con el público sobre este caso es algo que vengo combatiendo desde hace un año.

La instalación del astillero de la empresa M&D sólo busca dañar el medio ambiente de la zona (el Puerto, el Cayo y el Malecón), arruinaría también la pesca y la salud de los habitantes de Villa Central. Los empleos que puede aportar son muy insignificantes, teniendo en cuenta que esa zona tiene enorme potencial turístico a corto y a largo plazo.

Además, que ese pastor no es un "líder comunitario", es un metalmecánico de la empresa que se vende como salvador de los pobres desempleados de Barahona.

Es lo mismo que sucedió con el fenómeno de las muertes de peces o “Tilapias” en la Laguna Rincón.

Cientos de peces de la denominada "tilapias" aparecieron muertas o moribundas en dicha laguna y sobre el caso,un grupito de comunicadores tejieron muchas desinformaciones y manipulaciones, debido en parte, a que las autoridades de Medio Ambiente no brindaron una respuesta oportuna y satisfactoria ni a los pescadores ni a los residentes en los pueblos alrededor de esta laguna que tienen como único medio de sustento la venta de toda las especies que se pescan en ese lugar.

Ese grupito de comunicadores, que sólo publican lo que le interesan y para quienes les interesen, ya sea una élite empresarial o política,crean opiniones y combaten las que están en contra sólo para defender esos intereses. No tienen ética y defienden esos intereses cueste lo que cueste, sin rubor ni vergüenza.

Con sus notas, no sólo ocultan un acontecimiento de vital importancia para la nación, sino que desinforman y manipulan a la opinión pública.

Lo peor de todo es que este grupito reportan para diarios impresos y digitales cuyos directores ignoran por completo lo que sucede en Barahona. En verdad se aprovechan de la confianza y la buena fe que estos medios han depositado en ellos, para enviar notas de empresas o políticos que le reportan sus igualas o salarios.

Estos diarios le publican esas notas como noticias independientes, pensando que lo son, pero es todo lo contrario.

Gracias a este grupito de comunicadores, desaparecieron de esos medios las protestas de los moradores de Palmarito o del Ayuntamiento de Cabral contra Khoury Industrial.

También desaparecieron la contaminación que ocasiona la grava, arena y cemento (que ensucia el malecón de la ciudad) por parte de Khoury Industrial y Cemex.

De esos medios ya desaparecieron las protestas por las “cachipas” y las quemas de cañaverales por parte del Consorcio Central Azucarero (CAC) que están afectando la salud de los moradores de Villa Central, también de Jaquimeye y otros municipios.

Han desaparecido los escándalos en el cabildo municipal y de algunos funcionarios en la administración pública local y si seguimos enumerando casos por casos,nunca vamos a terminar.

Este grupito de comunicadores sólo le interesa reportar a esos diarios robos, riñas, muertes, violaciones, chismes y quizás algunas que otras protestas siempre y cuando no afecten la imagen de las empresas donde son asalariados o llevan sus igualas.

El qué, quién, cómo, dónde o cuándo que enseña toda escuela de periodismo sencillamente no existe entre estos comunicadores, sólo existen como filosofía el dime, cuanto, cuando y donde.

Se han olvidado por completo del compromiso social que debe adquirir el periodista o comunicador, no le interesa en lo absoluto denunciar y exponer los abusos del poder en contra del pueblo.

La ética de este grupito de comunicadores (si es que han tenido) termina donde comienzan sus necesidades económicas.

Por eso, no debe extrañar a nadie que ellos se conviertan en jaurías furiosas cuando aparecen noticias que toquen los intereses de Khoury Industrial ,Cemex, Consorcio Central Azucarero (CAC), el astillero de M&D y algunos que otros políticos o funcionarios favoritos locales.

Con sus notas llena de manipulaciones, tratan de convencer a los lectores de esos diarios que Barahona es el archiconocido pueblo de Macondo, el místico lugar de la novela de García Márquez, donde no pasa nada, ni está pasando ni pasará nunca, por ser un pueblo feliz.

Pero todo lo que nace también perece, por eso tenemos la firme convicción de seguir luchando, denunciando todos esos males que aquejan a nuestro pueblo con la esperanza que la injusticia nunca constituya la última palabra.

Eso es lo que en verdad nos motiva a seguir adelante.