Por David Ramírez

El director de ese vertedero de inmundicias llamado periódico El Día, el periodista José P. Monegro, cuyo dueño es José Luis ‘Pepín' Corripio, el capitalista más brutal y explotador que ha tenido la clase trabajadora del país en los últimos 100 años, escribió en su reciente artículo titulado  “Periodismo y el descrédito”, la supuesta necesidad de establecer una Ley para limitar la práctica del periodismo en la República Dominicana, bajo la excusa de “adecentar” la profesión.

¿Qué decencia puede tener ese periodista para solicitar dicha Ley? Ninguna, el periodista Monegro, es un perro faldero de Pepín Corripio, el mismo "empresario" que con sus letrinas amarillas (Listín Diario,Hoy,El Nacional, El Día), encabezó en días pasado soterradamente la campaña de capitalistas negreros que sobredimensionaron en sus medios escrito, televisivos y radial, la pandemia del COVID-19 para presionar al malvado y sin sangre en las venas de Danilo Medina para que impusiera por 45 días el Estado de Emergencia para así ellos no pagarle las prestaciones laborales a los más de 200 mil trabajadores que cancelaron en los quilombos que llaman empresas.

El mercenario de Monegro nos quiere imponer la obligación de pertenecer al inútil y bueno para nada llamado Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), para ejercer el periodismo y que sea ese gremio el que dicte quien puede ejercer la libertad de expresión o informar a los ciudadanos.

En nuestro país no necesitamos la obligatoriedad de un título universitario en "Comunicación Social" ni pertenecer a un gremio para ejercer nuestro sagrado derecho a la libertad de expresión, un derecho ganado con sangre, cárcel, exilios y lágrimas a lo largo de la historia. Mantener la libertad de expresión es necesaria para desnudar a mercenarios y cagatintas como el periodista José P. Monegro, un chopo con título universitario de "Comunicación Social" al servicio de esa jauría de lobos del capitalismo dominicano, como los Pepín Corripio, Los Estrella o Los Vicini.

Si en verdad al periodista Monegro le preocupa o le duele tanto “su clase”, debería salir al frente y protestar por las decenas de cancelaciones injustas que se han producido durante el Estado de Emergencia en diversos medios contra periodistas y fotógrafos, incluyendo el periódico El Día y otros medios de su amo, Pepín Corripio.