Por David Ramírez (David Barahonero).

Barahona.- Pocas familias acudieron ayer domingo 31 de mayo a los cementerios de la ciudad para honrar a las madres fallecidas, con motivo al Día de las Madres, especialmente en los cementerios Américo Melo,  ubicado frente a la Urbanización Blanquizales y el viejo cementerio municipal, de la calle María Montez, en  esta ciudad.

En comparación con otros años, todavía a la cinco de la tarde la asistencia fue muy escasa en el cementerio Américo Melo, no había prácticamente familias frente a las tumbas para homenajear con flores y cánticos la memoria de ese ser querido, según informa en las redes sociales el periodista José Corniel.

Un caso similar ocurríó en el viejo cementerio municipal, donde nos informaron también,  que muy pocas familias se dieron cita ayer en ese camposanto para rendirle tributo a la madre fallecida frente a su tumba.

Es posible que esta inusual situación  de ayer domingo fuera causada por  estado de crisis que vive el país por la pandemia del COVID-19.

En años anteriores, en ambos cementerios era normal observar hasta las ocho de la noche familiares encender velones, orando, rezando, depositando flores o hasta llorando frente a las tumbas de sus progenitoras. 




Otra situación que se observó, fue la ausencia total de vendedores de flores y velones en las entradas de los camposantos.

Hay que resaltar,  que en el caso del cementerio Américo Melo, según las informaciones que disponemos, a simple vista lucía limpio en la entrada principal y no se veía basura ni maleza  ya que en días anteriores la alcaldía municipal esperaba una gran afluencia de personas al cementerio, aunque  nos informaron que todavía hay áreas del camposanto que merecen ser limpiadas.