Barahona.- El alcalde del ayuntamiento de Santa Cruz de Barahona, Mictor Emilio Fernández de la Cruz, informó que el cabildo rescindió el contrato con la compañía “Aseos Municipales” para la recogida de los desperdicios, porque no cumplía con esa obligación y resultaba leonino para la comunidad.

Fernández de la Cruz, reveló que una de las cláusulas del contrato establecía que poder rescindir el contrato el ayuntamiento debía notificarlo dos años antes, considerado de inaudito por el ejecutivo municipal.

En rueda de prensa, acompañado del presidente de la Sala Capitular, Williams Ayala y parte de los 11 regidores, Fernández de la Cruz, denunció, además, que el pasado alcalde Noel O. Suberví Nín (Tavito), contrario a su discurso el pasado 24 de abril en el sentido de que dejó saneado y sin deuda el cabildo no “dejó un peso” en las cuentas del cabildo.

Al revés, dijo el síndico a los periodistas, lo que su antecesor dejó fue una deuda de RD$53, millones de pesos con la compañía encargada de recoger los desperdicios y una gran cantidad de cheques en la calle, dejando las cuentas vacías.

El alcalde, quien durante la campaña se comprometió no solo en rescindir el contrato con la compañía de basura, sino que el propio ayuntamiento haría la recolección de los desperdicios, pero ahora cambió el discurso.

Lo que era un secreto a voces fue desvelado, Fernández de la Cruz, informó que hay una licitación para escoger una nueva compañía que se encargue de recoger la basura y, dijo esperar que no hayan interesados de su partido, el Revolucionario Moderno (PRM), en participar de la misma.

Pero, justificó, asimismo, contratar una nueva compañía para recoger la basura, alegando que un camión compactador tiene un precio en el mercado de 4 millones.

Sin embargo, el contrato del ayuntamiento con la empresa “Aseos Municipales” es pagarle RD$600,000.00 cada mes, lo que hace una sumatoria global de RD$7, 200,000.00 al año, lo que daría para que el cabildo compre equipos para la recogida de los desperdicios.

Afirmó, asimismo, que dejó un “cementerio” de vehículos viejos, un gredal al que “se le llevaron la tarjeta”, por lo que no podrá repararse, razón por la cual piensa en descargárselo a la municipalidad y entregárselo a Bienes Nacionales.

Ante una pregunta formulada por el periodista Benny rodríguez, dijo que el cabildo encargó tres auditorías: una que tiene que ver con los recursos humanos, otra con los vehículos y una tercera relacionada a la finanza para poder hablar con propiedad e informarle a la comunidad qué situación heredó de su antecesor, quien tuvo una gestión de 18 años.

Preguntado de sí presentará cargos por mal manejos de los recursos contra el pasado síndico Suberví Nín, dijo que guardará por los resultados de las referidas auditorías, la cuales dará a conocer a la opinión pública vía los medios de comunicación.

Indicó que las personas que le acompañan como colaboradores en el cabildo lo hacen de “tripa a corazón” y por la voluntad de trabajar por el desarrollo de la comunidad, reiterando que lo que heredó no fue lo que dijo el alcalde cuando entregó el cabildo.

Manifestó que esa situación complicó los planes que delineó para los primeros 100 días de gestión, por lo que en vez de esa cantidad se cogerá más, debido al “desastre” que recibió del pasado alcalde Noel O. Suberví Nín (Tavito).

Fuente Benny Rodríguez
28 de mayo 2020