Articulo elaborado el 8 de diciembre de 2011

Por David Ramírez

Cuando yo estudiaba en el liceo Federico H. y Carvajal, al principio de la década de los ochenta, la imagen que tenían los estudiantes de los profesores no era de camaradas, compañeros o enemigos, sino de amigos.

El profesor, por su capacidad intelectual, era el verdadero rostro del liceo, porque que transmitía a sus alumnos conocimientos y valores.

Recuerdo que en esa época las aulas no eran cuatro paredes frías, sino un lugar rico en situaciones de crecimiento, un espacio para la socialización.

Parece que todo ha cambiado en ese recinto educativo, ahora los estudiantes acuden al plantel con armas blancas o de fuego. Hoy existe un clima de violencia escolar impensable hace algunas décadas; profesores enfrentando amenazas verbales y estudiantes acuchillando a otros en el aula o pasillos.

Se ha degradado la relación entre alumnos y profesores

Los conflictos son inevitables, ya que son inherentes a la condición humana, es lo que define nuestra personalidad. Por eso es imprescindible que los mismos no deriven en situaciones violentas.

Que un alumno le propine una bofetada a otro es un hecho muchas veces fortuito en el aula, pero que un profesor se la propine a un alumno, significa que se perdió la disciplina, se perdió también la confianza y el respeto en el aula. Tal violencia envía el mensaje que el profesor no controla sus reacciones y ha contaminado la relación con sus alumnos.

¿Acaso los profesores en ese liceo no tienen la misma autoridad y el respeto en el aula que en épocas pasadas?

Justificar la violencia en el liceo Federico H. y Carvajal exclusivamente por estar ubicado en un barrio pobre, es una percepción subjetiva, aunque reconocemos que este recinto no escapa a lo que ocurre en su entorno, porque lo que acontece en el medio muchas veces se transfiere a la escuela.

Sin embargo, creemos que la situación por la que atraviesa ese liceo es más compleja de lo que parece.

El clima escolar podría ser la causa del problema

Es posible que el clima escolar en el liceo Federico H. y Carvajal no responda a las expectativas y necesidades de los profesores ni de los alumnos, siendo el principal responsable de la violencia.

Este clima negativo podría entenderse por existir los siguientes factores ; A) Inconsistencia de parte de los profesores y directores a la hora de aplicar amonestaciones o sanciones severas a los alumnos violentos o indisciplinados B) Que exista un trato autoritario, despectivo o discriminatorio hacia los alumnos por parte de algunos profesores C) Que la “cercanía” entre profesores y alumnos se haya estrechado bastante, ocasionando la pérdida de autoridad del profesor en el aula D) Poca o ninguna supervisión por parte de los maestros y directores para identificar a los alumnos con graves problemas familiares o adicción a las drogas y el alcohol E) Baja formación de los profesores y directores y F) La inexistencia de reuniones o conformación de un equipo de trabajo en la comunidad escolar.

Hay que involucrar a la comunidad escolar.

Solicitar la asistencia de la policía para requisar a los estudiantes y detener la violencia entre alumnos, es la peor idea para restablecer la autoridad escolar, podría resultar contraproducente y no solucionar el problema a corto plazo.

Para abordar los problemas en el plantel y buscarle soluciones inmediatas es necesario involucrar a la comunidad escolar (profesores, directores del liceo como del distrito, padres o tutores, y hasta miembros del entorno social), cada uno desde su lugar y atribuciones, pero unidos en busca de proyectos que ayuden a mejorar el clima en ese liceo.

Sin gestión escolar eficiente no habrá una convivencia positiva entre todos los miembros de la comunidad educativa. Un clima negativo permanente, sería el causante de más tensiones, inseguridad y conflictos entre profesores y alumnos.

Si el clima escolar es el causante de la violencia en ese liceo, todavía hay tiempo para corregirlo y restablecer la autoridad.