Articulo publicado el 11 de mayo del 2014

Por David Ramírez

Existe una vieja frase que dice que a veces por exceso de sabiduría el sabio se vuelve tonto, esto lo digo porque proponer demoler una estructura  patrimonial  que guarda fuertes vínculos  histórico, cultural y psicológico con los habitantes de una ciudad,  sin argumentos  científicos creíbles o sólidos,  es una apuesta más que descabellada, es para mí una tomadura de pelo. ¿Pero, bajo qué argumentos?

A mis manos llegó, hace unos días, el informe de marra que un organismo del Estado, sin calidad legal para realizar estudios, investigación  u opinar sobre un Patrimonio Municipal, le encomendó  a una  firma de ingenieros  para realizar  estudio sobre la resistencia sísmica y estructural  de la  glorieta del histórico Parque Central.

Reitero que no fue legal porque la única institución facultada (de acuerdo a la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipio), para realizar este tipo de estudio o investigación es  el Ayuntamiento  Municipal, o en todo caso, cuando las circunstancias lo ameriten, la Dirección Nacional de Patrimonio Monumental en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas.

Ese informe propone (o proponía porque ya es letra muerta después del salomónico acuerdo entre las partes involucradas), demoler la glorieta del Parque Central porque la misma se encuentra ubicada cercana  a una “falla tectónica” y que, por lo tanto,  dicha estructura no podrá  resistir la  “ocurrencia de un sismo”.

Ese informé se lo presenté a un amigo arquitecto y luego de estudiarlo detenidamente me preguntó  si tenía a mano el informe sobre el  tipo de suelo de la zona donde está construida dicha estructura. ¡Eureka!  Exclamé con un gesto de confusión, es verdad, el informe no dice de donde  esa firma sacó  dicha conclusión sobre la falla tectónica en la zona.

Según tengo entendido, el informe de la firma de ingenieros sobre los elementos estructurales de la glorieta  podrían ser  correcto,  pero no se puede sacar conclusión definitiva  sobre la resistencia de  una estructura mientras no se sepa si está construida sobre un suelo arcilloso, arenoso o rocoso porque el reglamento sobre diseño sísmico de estructuras  en que está basado dicho informe no es 100% infalible.

¿Me explico? Existen ejemplos de estructuras débiles, construidas con materiales obsoletos que han resistido terremotos superior a 7.0 Richter  y aún siguen en pie.

Es el caso de las casonas de la  Zona Colonial, son estructuras con más de quinientos años de antigüedad, pero han soportado más de siete terremotos (como el que sintió la capital el  4 de agosto de 1946, de magnitud 8.1 Richter),  gracias a que estas edificaciones están construidas sobre roca caliza coralina. A ningún ingeniero, serio, que se respete,  se le ocurriría proponer demoler  la Catedral Primada de América en la Zona colonial sólo basado en estudios estructurales sin tomar en cuenta el tipo de suelo donde está construida dicha edificación.

Ahora bien, según la observaciónes de un respetado ingeniero de Barahona, a quien consulté por teléfono para expresarle las opiniones de su otro colega, si la zona donde está construida la glorieta tiene falla tectónica ¿Para qué carajo siguen removiendo en ese lugar  la tierra o utilizando equipos pesados?

Para ese ingeniero barahonero es una aptitud irresponsable de quienes tienen a cargo la remodelación del Parque Central ya que no sólo ponen en riesgo la estructura misma  (la glorieta),  sino también la vida de quienes trabajan en dicha obra.

Desde que tengo uso de razón, Barahona ha sufrido dos fuertes sismos y la glorieta del Parque Central no ha tenido daños algunos en comparación con otras edificaciones “modernas”  (como algunos edificios de Villa Estela o casas construidas en la década de los 50 en el centro primario) que tienen agrietamientos internos y en los bordes de sus columnas.

Aclaro, no soy ingeniero o arquitecto, pero después de escuchar las palabras de un amigo y de un profesional barahonero ducho en la materia, es una pena que la firma de ingeniero, que hizo los estudios sobre la glorieta,  no incluyera en el informe de donde sacó los estudios sobre el tipo de suelo de la zona. En verdad hubiera sido más creíble el informe, mejor aún, tal vez podría ayudar a evitar  en el futuro desgracias personales o daños que lamentar.

Una pregunta que me tiene inquieto. Basado en ese informe, si  existe en la zona una falla tectónica, entonces algunas casonas o edificaciones históricas construidas alrededor del Parque Central (como el mismo Ayuntamiento Municipal), podrían estar en riesgo de desplomarse

 ¿Habrá entonces que demolerlos a todos, reforzarlos  o construir réplicas?