Articulo publicado el 12 de septiembre de 2012

Por David Ramírez

Permítame ser sincero con mis apreciaciones. El periodista Alejandro Santana es uno de los mejores articulistas que tiene Barahona. Este periodista de fina pluma, ha estado presente en las principales luchas por reivindicaciones sociales de nuestro pueblo en los últimos cuarenta años. Todavía no he podido encontrar en la provincia el primer compueblano que ponga en duda su honestidad, capacidad de trabajo y sobre todo, su manifiesta solidaridad con lo de su clase.

Podemos estar o no de acuerdo con lo que escribe, pero sus opiniones son interesantes. Su último artículo “Cuál es el muelle 6 y para qué debe usarse (como lectura del domingo)” realiza un cuestionamiento crítico y autocritico sobre las diversas posturas existentes en la ciudad sobre las pretensiones de Cementos Andinos de alquilar el muelle 6 para exportar sus productos.

Un amigo me preguntó si yo estaba de acuerdo con el susodicho contrato de arrendamiento y mi respuestas es clara; Si y no. Lo importante es leer el contrato y ver lo que dice.

Hace varios años escribí varios artículos oponiéndome a que las autoridades portuarias arrendaran nuestro puerto a una empresa desguazadora de barcos por lo terrible que podría significar para el medio ambiente. Hoy no lo hago con Cementos Andinos porque considero que lo importante ahora mismo no es lo que se exporta por nuestros puertos, sino como se exporta.

Comprendo las preocupaciones de los ecologistas y personalidades de la ciudad sobre las posibles consecuencias que podría significar para el turismo arrabalizar el muelle 6 con materiales de construcción, pero no es ahí donde radica el problema.

Barahona tiene todas las posibilidades de convertir sus puertos en mixtos, dedicado tanto para las exportaciones comerciales como para el turismo. Lo importantes es que los organismos del Estado cumplan con su deber estableciendo reglas bien clara para las exportaciones y obligando sobre todo a las empresas ya instaladas y que utilizan nuestros puertos, a cumplir con las normas internacionales ISO 9000, ISO 9001, ISO 9002 e ISO 9003. También con la norma ISO-14000 relacionada con los sistemas de gestión ambiental.

Estas normas tienen como propósito garantizar que se satisfagan las especificaciones y exigencias requeridas en el intercambio comercial nacional e internacional en todos los puertos del mundo.

El hecho de que hoy el puerto #2 sea un almacén de arena, gravilla, block, sal y yeso se debe a que las autoridades portuarias autorizaron a Khoury industrial y CEMEX a convertir ese lugar en su logística de almacenamiento y exportación. Esa fue una decisión improcedente cuyo contrato (en su momento), no fue cuestionado en los tribunales, por el cabildo de la ciudad, ni por Medio Ambiente y peor aún, tampoco por las organizaciones ecológicas locales que al parecer se durmieron en sus laureles, pese a existir supuestamente un decreto que lo prohibía.

Si las autoridades obligaran a esas empresas a dotarse de maquinarias para proteger el medio ambiente, almacenar sus materiales en otro lugar y velar porque cumplan con las normas ISO, es muy probable que muchos ciudadanos (que a diario circulan por el malecón), ni se enteren de los productos que exportan por ese puerto.

Por eso, la oposición al contrato que autoriza a Cementos Andino a exportar su producto por uno de los puertos es un mero entretenimiento que nos aleja del verdadero problema; La autoridades Portuaria, Medio Ambiente, la Gobernación y el Ayuntamiento Municipal han descuidado su papel, no le interesa poner en practica y velar porque las empresas ya establecidas cumplan los requerimientos específicos o absolutos para el desempeño ambiental en nuestros puertos. Estoy seguro que si cumplieran con las leyes y normas internacionales, la discusión sobre el contrato a Cementos Andinos tal vez no existiría.

Por eso Alejandro podría tener razón, hay que ir al fondo del problema y buscarle una solución rápida a través del dialogo. En Barahona puede funcionar un puerto mixto sin ningún inconveniente, no hay necesidad de construir uno industrial en la Loma del Curro, como proponen algunos, una área verada por decreto.

Mientras tanto, el hambre apremia, los pobres de la provincia, en su mayoría desempleados, aguardan un turismo de crucero que no termina de llegar