Articulo publicado el 25 de mayo del 2013

Por David Ramírez

De eso no queda la menor duda, muchísimos visitantes que se pasean por la franja costera de de la provincia de Barahona  automáticamente quedan deslumbrados  por su  rico y peculiar ecosistema.  Contemplar los impresionantes paisajes que la naturaleza nos ha regalado en toda esa franja (durante el trayecto se conjugan un espléndido  mar  color azul turquesa  con el verdor de las montañas), es para el turista, que le gusta interactuar con la naturaleza, un viaje de ensueño.

Si lo vemos desde ese punto de vista, Barahona tiene todos los atractivos para convertirse en un destino turístico de primer orden no solo a nivel nacional, sino también internacional. ¿Entonces, por qué  Barahona no se encuentra ,mejor posicionado en el ranking para atraer el turismo internacional como se encuentran Punta Cana, Bávaro, Las Terrenas, Puerto Plata, La Romana, Samaná y otras zonas  turísticas?

He conversado con empresarios hoteleros locales sobre el tema  y algunos me han confesado que Barahona, a pesar de encontrarse en una zona privilegiada para sentar la base de un desarrollo turístico ecológico, no posee playas de arena blanca como las que tienen algunas provincias del Este,  lo cual constituyen un  puntos negativo para posicionarse en la mente de los turistas o los inversionistas. Según esos empresarios, lo que tenemos es un rosario de playas bravías  (con superficie de  gravas o rocosas) y pocas oferta hotelera de alta categoría.

Permítame agregar que todos los atractivos que pueda poseer un Polo Turístico  es ventaja competitiva. Dado que el turismo de sol y playa es una importante fuente de ingresos ¿Son  nuestras playas el mayor obstáculo para que nuestra provincia no esté mejor posicionada como polo turístico?  ¿Cuáles son  las razones que motivan  a los empresarios  locales y las grandes cadenas internacionales a no invertir en nuevas  infraestructura hotelera y turística de mayor calidad en la provincia?

Es cierto, Barahona no posee playas de fina arena  blanca o “dorada” con palmas de coco o cocoteros como tienen algunas  provincias del Este o del Norte del país, pero tiene ventajas climáticas y hermosos paisajes. Además, existen infraestructuras turísticas exitosas que no han necesitado de una playa y “rankearse” entre las mejores del mundo en su nicho (Casa de Campo en la Romana y Casa Bonita en Barahona), lo cual echa por tierra esta tesis que es imprescindible que una  infraestructura turística esté rodeada de playa.

Barahona es un paraíso para todo el turista que le gusta estar en el seno de la naturaleza por la diversidad de su fauna y flora autóctonas, tiene sitios establecidos como patrimonio cultural o natural, balnearios paradisiacos, lagunas, montañas y parques nacionales, las cuales tienen un exuberante verdor natural.

Barahona posee una de las mejores 12 playa del Caribe para practicar el surf  según la guía internacional de viajes Fodor's, un aeropuerto internacional con la pista más larga y ancha de todo el Caribe, hemos tenido más respaldo estatal en término de financiamiento para el turismo que otras provincias. En fin, si tenemos y hemos tenido  todos estos privilegios naturales, culturales, financieros y estructurales, el problema para que Barahona  no se haya posicionado mejor en el mercado turístico internacional no radica en sus playas.

Sabemos que el turismo de sol y playa  ha sido y seguirá siendo la modalidad que más atrae al turista extranjero, porque  su mayor motivación es el descanso y la relajación, acompañados de los beneficios que trae el sol. Pero a excepción de las playas Saladillas y El Quemaito, geomorfológicamente hablando, las playas de Barahona no son atractivas para este  nicho del mercado turístico, un sector que en la actualidad representa el 80% del turismo vacacional mundial.

Además, nuestras playas tampoco no atraen al turismo local. Esto se debe a la falta de limpieza y la contaminación en general como el principal problema. Si analizamos el caso de las playas El quemaito, San Rafael y Saladillas, vemos que ambas están muy erosionadas, sucias y sin ningún tipo de seguridad e higiene  que ayude a  proteger la vida y la integridad de los bañistas.

El caso de Saladillas, la única con arena blanca dura,  es más grave, se habla que por la presencia  cercana de agua negra (La planta de tratamiento tiene más de 20 paralizada),  este balneario es un grave riesgo para la vida o salud de las personas. El poco volumen en el flujo turístico en nuestra provincia se debe a múltiples razones, radica en la falta de  competitividad turística, no en la falta de playas con arena blanca.

El turismo en Barahona no es innovador , carece de una buena gestión empresarial y  de visión internacional , hacen falta infraestructuras hoteleras de primera categoría, mala calidad o diversidad en el servicio, precio poco competitivos, poca o ninguna promoción para mejorar la imagen de nuestra provincia como destinos turístico, la carencia de paquetes turísticos  bien estructurados (como el ecoturismo), para la diferenciarnos de los polos turísticos que ofrecen sol y playa, ninguna estrategias que capten nuevos nichos o segmentos del mercado como aquellos turistas que le gustan  interactuar con la naturaleza.

Los barahoneros nos enfrentamos a grandes desafíos, las alta competencia de los destinos turísticos  nos obliga a diversificar la oferta e implementar una política para el desarrollo basado en el ecoturismo y el turismo inmobiliario, que son las mejores opciones para el futuro, no el turismo de sol y playa.