Articulo publicado el 13 de noviembre de 2011

Por David Ramírez

cucaracha es el insecto que más asco produce a los dominicanos. Tal vez por ser fea, repugnante y vivir entre la podredumbre es que produce, en algunas personas, una sensación de miedo o pánico cuando se encuentra con una de ellas.

Contrario a lo que mucha gente piensa, desde el punto de vista evolutivo, la cucaracha es un insecto prácticamente inmune y extraordinariamente próspero, no sólo por vivir en grupo, sino por estar escondidas en lugares inaccesibles y oscuros. Es rápida, oportunista, se alimenta de cualquier cosa y defeca en cualquier lugar, pero nunca mea. Gracias a un microbio en su organismo, cada cucaracha es como una planta de reciclado, lo que le permite sobrevivir a grandes cataclismos.

Como no soy entomólogo y tampoco quiero cansarlo, este insecto me trae a la memoria un blog que durante un par de años fue la comidilla en los medios nacionales y el terror en los cuerpos castrenses y policiales, un blog que denunciaba la podredumbre del poder y que lleva un nombre bastante curioso: “La cucaracha que mea”.

Su autor sigue siendo desconocido, pero sin lugar a dudas quien o quienes los dirigían tenían gran dominio de los secretos policiales, militares y los asuntos gubernamentales. En pocas palabras, su editor no era un “Chivito jarto de Jobo” como dice la frase.

Por razones desconocidas, hace aproximadamente un año que este blog no se actualiza. Para nadie era un secreto que todos los organismos investigativos del Estado (léase DNI, J2, etc) andaban tras la pista de su autor o autores ya que denunciaba con nombres, apellidos y rangos a todos aquellos personajes que de una u otra forma se han enriquecido gracias al poder político y militar que una sociedad como la nuestra, llena de podredumbre, los cobija.

Si uno revisa este blog desde sus inicio hasta el final y analiza cuidadosamente las denuncias de casos de corrupción, narcotráfico y asesinatos orquestados desde la cúpula del anillo palaciego del actual gobierno peledeísta, podrá deducir que tenemos un Estado secuestrado por una camarilla que mantiene en su interior un autentico nido de cucarachas.

Quizás las cucarachas terminaron por identificar la identidad del autor del blog y callaron su denuncias o lo ahogaron en sus orines.

Pero resulta muy extraño que una de sus últimas denuncias haya sido contra un reconocido general de las Fuerzas Armadas, oriundo de la provincia de Barahona, a quien se le tiene como el poder detrás del poder en el Palacio Nacional,inspirando, incluso, temor en la fila de las FFAA entre generales y coroneles.



Este general, según el blog, decidió cogerse (asi nomas), una parte de la pista vieja del aeropuerto María Montés de Barahona, construida en terrenos del CEA. De ser cierto la denuncia,este terreno sería un verdadero tesoro cuando la sede de la quinta brigada del Ejercito Nacional sea trasladada del lugar que ocupa, ya que tendría un valor incalculable cuando la ciudad de Barahona sea empalmada con Villa Central.



Fue una denuncia que ningún comunicador de Barahona se atrevió a investigar porque ese general no es cualquier paja de coco, se dice que quita y pone generales en la FFAA y fue padrino económico de su hermana en las pasadas elecciones congresuales.

Yo particularmente no voy a dar como cierta semejante denuncia de que se apropió ilegalmente de ese terreno porque no tengo pruebas que las avalen y tampoco cuento con los medios logísticos necesarios para investigarla.

Ya me resultaba muy extraño que desde hace varios meses algunos comunicadores de Barahona mantienen una campaña mediática contra la presencia de la quinta brigada del Ejército, establecida desde hace muchos años en esa zona. Me parece que quienes patrocinan tal campaña no lo hacen por el bienestar y progreso de nuestra provincia, sino por motivos meramente especulativos.

Son personas adineradas y con mucha influencia en nidos de cucarachas que se encuentran alojados en la fila militar o el palacio nacional. Espero que en esos nidos no estén los que se apropiaron de los terrenos en La Raqueta y los que quieren robarse playa Saladilla.

Quizás en la naturaleza la cucaracha no mea, pero las que están en el palacio si lo hacen.

Y mucho.