Articulo publicado el 29 de agosto de 20114

Por David Ramírez

Hace unos días estaba viendo un viejo documental cubano de 1973 que narraba el momento  cuando se debatía en  la Asamblea   General de las Naciones Unidas el caso del Golpe de  Estado del general Augusto Pinochet contra Salvador Allende. En ese    momento, mientras el representante de Cuba, Raúl Roa, describía  el genocidio fascista que  perpetraba la Junta Militar golpista   en Chile, el embajador de ese país lo interrumpió  abruptamente, para decirle que la Junta Militar chilena era menos fascista  que Fidel  Castro, pasando a  enumerar los supuestos crímenes y violaciones de los Derechos Humanos y  a la libertad de  expresión que estaba cometiendo  "el comunista de Fidel" en Cuba.

Raul Roa, de quien se dice fue un diplomático muy extrovertido e iracundo, se puso de pie.  "Como si le hubieran puesto un   electrodo", recordará después un diplomático. Se dirigió  corriendo hasta el pasillo donde estaba sentado el embajador chileno   para propinarle una  bofetada, que no llegó a pegarle en la cara a ese diplomático porque este huyó despavorido  por  todo  el pasillo hasta esconderse detras del podio, de donde lo rescató un policía  italiano.

"Mira buen hijo de puta, marica, miserable, cundango", le voceó Roa al embajador chileno,  mientras los escoltas de ambos   diplomáticos desenfundaban sus armas dispuestos a batirse a  tiros. No corrió la sangre en la Asamblea de la ONU porque la   seguridad del organismo  multinacional y otros embajadores intervinieron rápidamente. Mientras este incidente  ocurría, el   presidente de la Asamblea, con voz temblorosa, no dejaba de llamar a la calma  a todos los presentes en la sala.

Aquel incidente no tenía precedente en la historia de las Naciones Unidas. Un caso como ese  nunca había ocurrido en ese   organismo. El propio Roa contó después que  había sido   felicitado por su valiente y enérgica actuación, según un reportaje  de Lourdes Urrutia.

Confieso que al ver aquel documental, quedé sorprendido que un intelectual de la talla de Raúl  Roa, gritara en ese foro  mundial semejantes  palabras obscenas. Pero en ese mismo  documental, un periodista le preguntó a Roa porque llamó, entre  otras palabras ya descritas, "cundango" al embajador chileno  siendo ésta una  palabra obscena e impropia para un  diplomático, el le respondió al  periodísta que en el libro de Miguel Cervantes, Don  Quijote de la Mancha, hay más palabras   obscenas que la que él había pronunciado en la ONU y nadie se sorprende.

En verdad, no me había detenido a pensar que significaba la palabra "cundango"  porque desde pequeño he escuchado que está  asociada con el  término despectivo como llaman a los  homosexuales dominicanos. Buscando en Internet encontré que proviene  de una tribu   africana, de Namibia y Gambia, cuyas mujeres realizan el duro trabajo de moler los granos (café,  arroz, maíz,  especias, etc) con un palo. A esas mujeres africanas, a quienes llaman "kundango" y usan un palo para el "kulungo", muelen el  grano al ritmo de danza en círculo llamada "bukarabo". El palo es grueso y  fuerte, es excelente para moler los granos en el  mortero o "kulungo" en grupo de tres mujeres porque es la manera más  práctica de majarlo. Los hombres no realizan esa tarea  porque está reservada para las hembras o "kundango". El tema es un poco confuso ya que algunos dicen que esa tribu llaman "kundango" al palo y otros al plato donde depositan los granos.

Encontré un viejo y curioso artículo del ilustre y reconocido historiador, ya fallecido, R. A. Font Bernard, que  decía que  hacía tiempo le había  intrigado aquella palabra y la encontró en un diccionario  de Julio Casares que describía el sinónimo  de "cundango" como  pederasta, maricón, puto,  invertido, marica y sodomita, que en la moderna versión norteamericana, es del  Jet, porque  vuelan a  retropulsión. En dominicana, no  le dicen "jet",le llaman "pájaro", no porque sea  una ave,sino porque  en pleno vuelo "se vira".

A continuación, Font Bernard, describe en su articulo que la Historia Universal dá  constancia, de muchos y muy insignes   “cundangos”,entre ellos, el Rey Eduardo II de  Inglaterra, a quien le gustaba los jovencitos, y cuando fue ajusticiado, le   introdujeron un  hierro candente, por donde mas pecado había. Font Bernard revela también que fueron "cundangos"  ilustres  personajes de la historia como el escultor Miguel  Angel, los dramaturgos Oscar Wlde, Shakespeare, Jacinto  Benavente; el  novelista Andrés  Guide, el Mariscal Montgomery, héroe de la II Guerra Mundial; el Rey Saud de Arabia, los  poetas  García  Lorca y el cubano Lezama Lima; el pintor Salvador Dali, el escritor José  María Vargas Vila, y un largo etcétera que, según   Font Bernard, cubriría el alfabeto  castellano.

¿Tuvimos los dominicanos alguna vez un presidente "cundango"? No  existen evidencias, solo sospechas  y rumores, como el caso  del presidente Pepillo Salcedo, a quien  Gregorio Luperón quiso agarrarlo por el cuello y ahorcarlo mientras le gritaba   palabras  impublicables sobre su conducta sexual sodomita cuando le informó en persona su  trasladó a San Cristóbal.

Después, todo lo que se ha rumorado sobre que tal o cual presidente es un "cundango", es  sólo eso, rumores.