Publicado el 12 de junio 2017

Por David Ramírez
En nuestro país, en la vida cotidiana, la miseria, la ignorancia y el desempleo no permiten algunas personas pensar con la cabeza, sino con el estómago. Son seres pocos inteligentes, alienados por una sociedad, que solo le permite vivir el día a día; trabajar para comer y comer para trabajar.

Sujetos a quienes les importa un carajo que los politicos corruptos se roben este país entero o por pedazos. Prefieren sacrificar el futuro de sus hijos con tal de tener hoy el estómago lleno.

Situación como esa mantiene alegre a los politicos corruptos, que se benefician de la miseria. Buscan ver eternamente al pueblo envilecido, peleándose por funditas de comida o haciendo filas para recibirla.

Dice el dicho que "Como come la boca obra el trasero" Lo que quieren los politicos es un país de gente que tenga el cerebro pequeño,que no piense con cabeza propia y que acudan como mansos corderitos a las urnas a votar por ellos a cambio de sus migajas.

Quieren individuos pasivos, jartos como chinches y que sean grandes cagones.