Publicado el 16 junio de . 2011

Por Alejandro Santana

 Me refiero a David Ramírez, un emprendedor joven barahonero que desde el 1972 o 73, conocí en el barrio de Villa Estela, en el sector los multifamiliares, vinculado a la izquierda revolucionaria, con apenas 15 años.



Fue dirigente estudiantil y representante en la ciudad de una revista que para entonces era el órgano oficial del Partido Socialista de los Estados Unidos de América y militaba en el Partido Comunista Dominicano. Se vinculó a los periódicos, fue canillita del periódico El Sol.


Aunque lo tuve muy cerca, pues para la época yo era el agente para la región del periódico, no fue hasta un año después cuando me lo presentó el difunto José Manuel Beltré Lembert, (Capullito), en la esquina formada por las calles Donantes con avenida Luperón.


Me lo presentó como un joven, sobresaliente, con una tremenda claridad sobre la realidad política y social del país, me destacó que siendo tan joven sus análisis tuvieran tanta claridad y certeza.


Era un jovencito espigadito, cabello bueno, bestia correctamente (formal), y tenía en sus manos algunos ejemplares de la revista del Partido Socialista y uno que otros ejemplares del periódico del Partido Comunista Dominicano, para la fecha era un destacado dirigente estudiantil.


Ahí fue donde lo encontré una madrugada en que desperté y revise en mis años idos y en los recuerdos de amigos fallecidos o distantes, llegué hasta Capullito que aunque era del MPD, y yo del 1J4, era mi amigo, casi mi hermano, pues era sobrino de un periodista, conocido mas como deportista, pues fue campeón Nacional de Atletismo, me refiero a Álvaro Enriquillo Lembert, (Sambombia), hijo de Marcos de Vargas y Anadelia Lembert.


Hago estas remembranzas de señor mayor de edad porque cuando se pasa del meridiano y se está rayando entre las dos o tres, se tiene tiempo para recordar años vividos, valorar amores y amigos buenos y malos, también hechos y acontecimientos que nos dejaron sabores amargos o dulce.


Recordar a David y Capullito, me trajo buenos recuerdos, porque luego de transcurridos mas de treinta años, que se te presente alguien que te conoce y te salude con respeto y cariño, que te refiere hechos y momentos de la vida y tu solo por un cumplido, lo acepta y lo trata como para quedar bien, te deja un vació que debes llenar haciendo uso de la memoria. Y lo logré, por eso ya se quien es David, el de ayer y el de hoy, mas maduro, más cariñoso, mas solidario y mas camarada.


Hoy David aunque no estudió periodismo, es el director del periódico el Barahonero.com y es el que de forma desinteresada ha creado periódicos digitales a periodistas, sin cobrar un solo centavo y me ha convencido para que opere mi propio medio.


Debo decir que David Ramírez es un prospero empresario que ofrece consultoria y capacitación a empresas que necesitan ser competitivas y su capacitación va desde la empleomanía hasta las gerencias; me alegra haberlo conocido, siendo un lechuguino y siento una gran satisfacción sentirme contado entre sus amigos.