Articulo publicado el 14 de septiembre de 2011

Por David Ramírez

Corroen todo lo que tocan, como polillas hambrientas que se ocultan bajo el manto de la normalidad. Generan graves consecuencias sociales y económicas capaces de desintegrar a la sociedad.

Son cuatro plagas, voraces y apocalípticas; La corrupción, pobreza, violencia y el sistema de partidos.

Como plaga lo destruyen todo escondiéndose tras la máscara ficticia de la “democracia".

Mantienen a los ciudadanos postrados de rodillas, haciéndole cada vez más crítica y difícil la vida.

Existe una relación en tres de estas plagas,una especie de círculo vicioso; mientras más crece la corrupción más empobrecen los ciudadanos y por consiguiente aumenta la violencia.

Estas plagas han llevado a nuestra nación a tener una deuda pública que sobrepasa el 40% del Producto Interno Bruto (PIB), la culpable que nuestro sistema educativo no disfrute del 4% como lo establece la ley, causante del bajo crecimiento económico, la ruina del poder judicial, debilitamiento de la institucionalidad del Estado, quiebra de instituciones bancarias.

Son culpables también del alto índice de desempleo, deterioro del salario real de los trabajadores, analfabetismo, falta de servicios básicos como agua potable y electricidad, el aumento de la mortalidad infantil y adulta, las condiciones críticas de nuestros hospitales y escuelas, el aumento de la desnutrición y la deserción escolar.

Gracias a estas plagas ya no hay espacios seguros, los ciudadanos tienen que proteger sus casas o negocios con rejas, evitar transitar por las calles a ciertas horas o tomar precauciones al montarse en un vehículo del transporte público.

Con estas plagas los secuestros, la criminalidad ligada narcotráfico, la violencia intrafamiliar, los robos y asalto a mano armada se han vuelto cotidiano.

El sistema de partidos políticos se alimenta de plagas

Detrás de estas plagas, se encuentra otra plaga tan dañina como las anteriores, se trata del sistema electoral que privilegia a tres grandes partidos tradicionales para subyugar a los pequeños o emergentes y convertirlos en bisagras para que la mayoría de ciudadanos no tenga alternativas electorales.

Son parasitarios, hacen de la política un mercado para comprar y vender apoyo de todo tipo con tránsfugas y calañas que solo buscan una cartera para enriquecerse.

Son clientelistas y vulgares, se alimentan de la pobreza y el desorden institucionalizado para mantenerse en el poder. Les conviene que haya pobres e ignorantes para poder manejarlos fácilmente y engañarlos cada cuatro años.

Tres partidos tradicionales apoyados en un sistema diseñado para apropiarse del dinero del pueblo y repartirse el poder bajo un complejo sistema de intercambio de favores, posibilitándole perpetuar su dominación y preservar sus mezquinos intereses.

Ganan elecciones presidenciales y congresuales repartiendo falsas promesas de cambio, realizando fraudes electorales, utilizando los recursos del Estado para comprar cédulas, distribuir colchones, bebidas, dinero y comida. Sin estas herramientas no tendrían legitimidad ni poder alguno.

Un sistema legal de partidos políticos convertido en plaga con el único propósito de mantener como rehenes a miles de ciudadanos en estado de subsistencia económica, para que los viejos partidos tradicionales,(PLD,PRD y PRSC), logren manipularlos por unas pocas limosnas.

Nuestra sociedad amenazada

Estas cuatro plagas tienen un efecto negativo en la democracia porque impiden la modernización e institucionalización del Estado.

Son plagas, que carcomen los cimientos de nuestra sociedad y fulminan toda esperanza o futuro para los jóvenes.

Como plagas que son, debemos deshacernos de ellas.